Como se ha convertido en habitual desde su primera salida procesional en 2009, la hermandad el Despojado fue la primera en abrir los desfiles procesionales de la Semana Santa gaditana. Citados casi una hora antes, los más de 200 hermanos de fila aguardaban el momento de la salida en el interior del pabellón del colegio Salesianos. Vestidos con sus túnicas blancas y cinturón de esparto, aguardaban impacientes una nueva estación de penitencia acompañando a la imagen de Romero Zafra, aunque con la pena de dejar en el interior de la iglesia de María Auxiliadora a María Santísima de la Concepción, la Dolorosa que se espera que pronto pueda procesionar en su palio.
Puntual, a las 13.45 horas, las puertas del pabellón se abrían y salida al patio del colegio la cruz de guía. Detrás, muchos hermanos de filas de apenas 5, 6 y 7 años que querían acompañar al Señor en su caminar por Cádiz. Sin duda, la sabia nueva cofrade, y, sobre todo, el reflejo del trabajo realizado por la corporación en el colegio Salesianos que ha conseguido que la hermandad y el centro educativo sean uno, y que sientan al Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras como suyo.
Solo un cuarto de hora más tarde, a las 14 horas, salía la imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado del pabellón. Y, como en los años anteriores, recibiendo la ovación del público que se encontraba en el lugar. En un paso exornado con claveles rojos y piñas de rosas malvas en las esquinas del antiguo paso de La Palma, la imagen del Señor comenzó a andar por el colegio siguiendo el compás del marcha Cristo del Amor. De nuevo, la cuadrilla dirigida por Joaquín Cortés demostró que el trabajo realizado durante todo un año tiene su recompensa. Una vez superado la puerta del patio del colegio, la imagen del Señor salió a la avenida María Auxiliadora donde los cofrades se nuevo llevaban el barrio de San José para ver a la imagen. Una salida que también disfrutó la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, acompaña por algunos miembros de la Corporación municipal. Sin prisas, pero sin pausa, con elegancia y con el denominado “doble paso”, la imagen recorrió la avenida de María Auxiliadora donde le cantaron una saeta. También lo hicieron en la parroquia de San José, donde le esperaba la junta de gobierno de la hermandad del Rocío de Cádiz.
El cortejo avanzaba por la Avenida, destacando la presencia de más de una treintena de monaguillos, también vestidos de blancos y que portaban cestos con estampas de los titulares y caramelos, además del teniente de alcaldesa del Ayuntamiento de Cádiz, Bruno García, y el director espiritual de la cofradía, el padre Juan Carlos García Godoy.
Además, todas las sección estrenaban las insignias correspondiente, formando también parte del cortejo las reliquias de San Juan Bosco.
Casi a las 15.30 horas la imagen del Señor llegaba hasta el Paseo Marítimo, la gran novedad de la hermandad en 2011. La corporación del Domingo de Ramos decidió este cambio debido a que en los años anteriores recorrían la Avenida, pero sólo andaban por dos carriles, no cerrándose por completo al tráfico la zona, y la junta de gobierno decidió no poner en peligro a sus hermanos de fila, sobre todo a los niños.
En una avenida Fernández Ladreda llena de personas, además de los que miraban desde la playa, el paso del Señor recorrió esta vía hasta llegar al Campo del Sur, provocando una estampa maravillosa por primera vez. Y es que el Despojado, desde su erección canónica, y sobre todo desde su primera salida procesional, ha dejado para la historia de la Semana Santa de Cádiz numerosos y preciosos detalles.
Cumpliendo el horario establecido, la hermandad que preside Luis Manuel Rivero, llegaba puntual a la Catedral para hacer su estación de penitencia. Después, durante su recorrido por la Carrera Oficial, la cuadrilla relajó el paso, pero siempre manteniendo su estilo.